¿Cómo se está manejando la “nueva normalidad” en el sector construcción?

707 proyectos inmobiliarios retomaron su construcción.

El sector construcción fue uno de los autorizados para reanudar operaciones desde la fase 1 de la reactivación económica, y el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) ha facultado el reinicio de obras en 707 proyectos inmobiliarios, 612 de ellos en Lima.

Esto implica el regreso a las labores de más de 59,000 trabajadores, quienes al igual que las empresas están sometidos a los protocolos de vigilancia para evitar contagios por coronavirus.

Para poder reiniciar actividades, el Protocolo de Vivienda y Construcción indica que cualquier empresa del sector debe elaborar un Plan para la vigilancia, prevención y control de covid-19 en el trabajo con los lineamientos para garantizar la salud de los trabajadores con riesgo de exposición a coronavirus; además de realizar una evaluación de descarte y el registro de datos de todas las personas al ingreso a la obra.

Asimismo, se obliga a cada persona que ingrese o se reincorpore a laborar a una obra a contar con una ficha de sintomatología covid-19, y que se proceda a la desinfección de cada uno de los ambientes de la obra de forma periódica, prestando especial atención a baños, vestuarios y comedores.

“La primera fase del reinicio de obra es adecuar todos los ambientes y áreas de trabajo, además de implementar todas las instalaciones con señalización y servicios para la reincorporación de trabajadores. Los protocolos están para realizarse, es la única manera de cuidar a todo el personal que trabaja en una obra de construcción”, señaló el gerente comercial de Líder Grupo Constructor, Antonio Concha.

Siguiendo los protocolos presentados y aprobados por el MVCS y el Ministerio de Salud, Líder Grupo Constructor reinició sus labores en obra, donde implementó las siguientes medidas de prevención:

– Limpiezas diarias en obra de muebles, utensilios y herramientas.

– Desinfección permanente de ambientes comunes, así como de las herramientas.

– Suministro a los trabajadores de mascarillas, uniformes y lentes para su protección.

– Control de temperatura y pulso.

– Lavado y desinfección continua de manos, con lavamanos en varias ubicaciones.

– Campaña de concientización permanente, mediante charlas y señalización.

“Es sumamente importante respetar todas las normas que nos exigen. Por ejemplo, dado que la primera actividad será culminar con la estructura del edificio, que es una actividad donde puede haber aglomeración de personal, hemos reducido el aforo al 50% para que se mantenga el distanciamiento. Lo mismo hacemos para la hora del refrigerio: ahora las mesas son individuales y entre ellas también hay entre uno y dos metros de distancia”, dijo Antonio Concha.

Agregó que en otras actividades donde se pueda trabajar manteniendo distanciamiento, el aforo será mayor. La estrategia que utilizarán es trabajar con más frentes de obra (más equipos de obra en diferentes sectores) para afectar lo menos posible el plazo de entrega.

Fuente: Andina.

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