Parámetros opuestos: El dilema entre impulsar y poner freno a la inversión inmobiliaria

Mientras algunas municipalidades están tratando de endurecer las reglas de juego, otras han optado por premiar la construcción de viviendas sostenibles. ¿Cómo responderá el mercado?

Para nadie es un secreto que Lima está creciendo hacia arriba, pero con una particularidad igual de notoria: los departamentos son cada vez más pequeños. Una tendencia que despierta especial interés entre los jóvenes de 24 a 31 años, quienes vienen mostrando especial predilección –según el portal inmobiliario Adondevivir– por la compra de viviendas de entre 40 m2 y 90 m2.

Atrás quedaron, como señala Jaime Paredes, gerente general de Urbana Perú, los departamentos de tres dormitorios en espacios de 100 m2 o 120 m2, “como cuando nuestros padres eran los compradores”. Según el ejecutivo, ahora el público opta por departamentos de entre 60 m2 y 70 m2.

Y no se equivoca. Mientras en el 2008, el área promedio en todo Lima Metropolitana era de 93 m2el año pasado se redujo hasta 78 m2, evidenciando una notoria disminución del metraje. Realidad que –al igual que la altura de los edificios que albergan esos departamentos– no ha sido bien vista por algunas de las autoridades municipales que asumieron mando en enero último.

La primera clarinada de alerta vino –en febrero– desde La Molina, cuyo alcalde Álvaro Paz de la Barra busca poner freno al alza en la densidad poblacional de su distrito suspendiendo la entrega de licencias para la construcción de viviendas multifamiliares nuevas. Aunque se esperaba la aprobación de la ordenanza antes de finalizar el mes de mayo, recién se emitiría en agosto.

Un mes después, la Municipalidad de Barranco optó por incrementar el área mínima de construcción de 35 m2 hasta 60 m2. Mientras que Jesús María optó por incrementar el número de estacionamientos por vivienda, y junto con la comuna de Magdalena analizan variaciones en sus parámetros de altura.

CAUSA Y EFECTO

Tomando en cuenta que desde el Ejecutivo parecen haber tomado en serio la promoción de la inversión inmobiliaria con miras a reducir el actual déficit de viviendas, ¿hasta qué punto el endurecimiento de los parámetros de construcción afecta esos planes? Y, ¿de qué manera las recientes decisiones de las municipalidades impactan en el desempeño del mercado?

Para Diego Briceño, gerente comercial de Britania Inmobiliaria: “Definitivamente, estas medidas sí van en contra de la inversión inmobiliaria y no se adaptan a la realidad actual”, pero aclara que lejos de afectar el desempeño del mercado presente año, este tipo de decisiones impactan en las expectativas a futuro.

Al respecto, Ricardo Arbulú, vicepresidente de ASEI, y Marco Del Río, presidente de ADI Perú, coinciden en afirmar que como consecuencia de esas medidas, se producirá un impacto notorio en los precios de venta.

Mientras Arbulú refiere que “paralizar las construcciones solo hará que los precios en la zona (en el caso de La Molina) bajen”, Del Río asegura que además de restringir la generación de nueva oferta inmobiliaria, “modificar los parámetros sin mayor estudio termina encareciendo innecesariamente el valor de la vivienda”.

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