Casas de ensueño en Turquía convertidas en fiasco inmobiliario

Cientos de mansiones en hileras, que parecen inspiradas en los castillos de Francia o de Disney, están vacías debido al marasmo económico.

Lo que iba a ser un cuento de hadas en Turquía  para los inversores se ha convertido en un fracaso inmobiliario. Cientos de mansiones en hileras, que parecen inspiradas en los castillos de Francia o de Disney, están vacías debido al marasmo económico.

Este ambicioso proyecto está sufriendo las peores consecuencias del derrumbe del sector de la construcción en Turquía, otrora clave para la economía del país, así como de la conflictividad regional, en tanto la economía del país se ralentiza.

Tras un largo periodo de crecimiento, la economía turca se contrajo en 1.1% entre el segundo y tercer trimestre del 2018, por lo que muchos economistas temen ahora una recesión.

La lira turca se desplomó en agosto, en medio de tensiones diplomáticas con Estados Unidos, y la inflación alcanzó niveles hasta ahora desconocidos. La divisa turca perdió el 28% de su valor ante al dólar en el 2018, y los mercados continúan escépticos respecto a la estrategia de Ankara para controlar los problemas subyacentes de la economía (alza del gasto público, rebaja del IVA…).

Quiebras

En los suburbios de Mudurnu, ubicada en la provincia montañosa de Bolu, hay centenares de casonas con terrazas blancas y torres puntiagudas que, se supone, evocan la arquitectura europea. Éstas integran un ambicioso proyecto lanzado en el 2014 por Sarot, un grupo constructor del sector inmobiliario turco, que participa en varios proyectos importantes en esta región.

El complejo “Burj al Babas” preveía contar hasta con 732 grandes chalés y un centro comercial.

Pero, ha sufrido los reveses financieros hasta el punto que Sarot, al igual que centenares de otras empresas turcas, pidió que se le declarase en quiebra. Operando bajo la tutela del Estado, fue autorizada a suspender los pagos a sus acreedores y reestructurar su deuda.

No obstante, el grupo Sarot se vería asfixiado cuando los clientes se mostraron incapaces de pagar los créditos para las casas que habían comprado, señaló a la AFP el vicepresidente de éste, Mezher Yerdelen.

Sarot había vendido 351 casas con un valor de entre US$ 400,000 y US$ 500,000 cada una, sobre todo a inversores del Golfo. Pero, varias de estas operaciones se anularon cuando el 80% ya estaba construido, a causa de la caída de los precios del petróleo y al impacto negativo de las fluctuaciones de los precios de la construcción en Turquía.

El asunto está actualmente en manos de la justicia.

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